Lección 2 de 6 · Inicial · 7 min
Define qué incluye tu implementación
El alcance escrito de tu servicio: qué entregas, qué no, y por qué tener ese límite por escrito es lo que evita trabajar gratis durante meses.
Qué vas a lograr
Vas a tener una lista de entregables concreta, con lo que queda dentro y lo que queda fuera.
«Te lo dejo funcionando» no es una oferta: es una invitación a que el cliente decida por ti dónde termina tu trabajo. Y siempre termina más tarde de lo que pensabas.
Escribir el alcance no es burocracia. Es lo que te permite decir un precio sin miedo, porque sabes exactamente qué estás vendiendo.
Lo que sí incluye una implementación completa
- Conectar el canal: acompañar al dueño en la ventana de Meta para conectar su WhatsApp conservando su número y su app, o dejar el chat web y el correo operando.
- Levantar el conocimiento: recopilar precios, políticas, horarios y preguntas frecuentes reales, y cargarlos redactados para que el agente los encuentre.
- Escribir las instrucciones: el tono del negocio, qué puede prometer, qué descuento está autorizado, cuándo pasar el caso a una persona.
- Activar y configurar lo que ese negocio use: catálogo, cotizaciones y pedidos, calendario con horarios y servicios reales, CRM.
- Probar antes de salir en vivo, con las preguntas que de verdad le hacen a ese negocio.
- Capacitar al equipo: cómo ver las conversaciones, cómo tomar una que necesita a una persona, cómo devolver el control al agente.
- Acompañar la primera semana: revisar conversaciones reales y corregir.
Lo que conviene dejar explícitamente fuera
No porque no puedas hacerlo, sino porque tiene que ser una conversación aparte y con precio propio:
- Redactar el catálogo entero de un negocio que no tiene catálogo. Eso es un proyecto, no un paso del montaje.
- Cambios ilimitados de instrucciones después del arranque. Define cuántas rondas incluye y qué pasa después.
- Soporte permanente. El acompañamiento inicial tiene fecha de fin; el soporte continuo es tu segundo producto.
- Integraciones con sistemas propios del cliente. Se estudian caso por caso.
- La suscripción de la plataforma. Eso lo paga el negocio directo, y conviene decirlo desde la primera reunión para que nadie sume mal.
Deja claro quién paga qué
Son dos facturas distintas y a dos destinatarios distintos: la plataforma se la paga el negocio directamente, y tu implementación te la paga a ti. Confundir esto en la primera reunión es la forma más rápida de que el cliente sienta después que le cobraron dos veces por lo mismo.
Explícale también los dos consumos de su plan, porque va a preguntar: los créditos de IA se gastan cuando el agente piensa y responde por texto, y se renuevan cada mes; los minutos de voz son un saldo aparte, sólo para llamadas y voz web, y los comprados no vencen. Que lo entienda antes de firmar evita la conversación desagradable del mes dos.
