Lección 4 de 6 · Intermedio · 6 min
La propuesta que cierra
Cómo presentar una implementación en una página: la estructura, qué poner primero y por qué la propuesta llega después de la demostración y nunca antes.
Qué vas a lograr
Vas a tener la estructura de una propuesta de una página que puedes reutilizar en todo tu nicho.
Una propuesta no convence a nadie: confirma por escrito lo que ya se decidió en la reunión. Si la estás usando para convencer, la reunión salió mal y el documento no lo va a arreglar.
Una página, seis bloques
Lo que te dijo que le pasa
Con sus palabras, no con las tuyas. «Pierdes consultas después de las 7 y los sábados nadie contesta.» Que se reconozca en la primera línea.
Qué va a quedar funcionando
En términos de su negocio: «tu WhatsApp responde precios y agenda turnos las 24 horas, con tu mismo número». No en términos de software.
Qué incluye el montaje
La lista de entregables que definiste. Concreta y cerrada: es lo que evita el trabajo infinito.
Qué necesitas de él
El bloque que casi nadie pone y el que más acelera el proyecto: sus precios, sus políticas, media hora de su tiempo y quién de su equipo será el contacto. Sin esto por escrito, el retraso siempre parece tuyo.
Los dos costos, separados
Tu montaje, que te paga a ti una vez, y la suscripción de la plataforma, que paga él directo cada mes. Con el plan concreto que le corresponde.
Cuándo empieza y cuándo está listo
Una fecha. Aunque sea aproximada. Una propuesta sin fechas se queda esperando en la bandeja.
Lo que no va en la propuesta
- Explicaciones de la tecnología. Si sobrevivió a la demostración, ya no hace falta.
- Comparativas con competidores por nombre. Si hace falta esa conversación, existe una página del sitio para eso y no es tu documento.
- Promesas de resultados en porcentajes de venta. Es lo único que no puedes sostener, y lo que te vuelve en contra al segundo mes cuando el cliente saca la cuenta.
- Condiciones del programa de aliados. Tu comisión es asunto tuyo con la plataforma, no del cliente.
Y una nota sobre el tono: escribe como hablas. Una propuesta escrita en lenguaje corporativo después de una reunión en la que fuiste directo y cercano rompe la confianza que acabas de construir.
