Lección 2 de 5 · Inicial · 7 min
Monta tu primer agente de prueba esta semana
Los cuatro pasos del montaje, sin código: confirmar la empresa, conectar un canal, configurar el agente y cargar el conocimiento. Con la prueba de 7 días y sus condiciones reales.
Qué vas a lograr
Vas a tener tu propia cuenta de práctica con un agente respondiendo, que es lo que después usarás para demostrar.
No se puede vender lo que no se ha montado. La forma más rápida de dejar de sentirte impostor es abrir una cuenta, montar un agente para un negocio inventado y hablar con él. Un par de horas, y a partir de ahí sabes más que el 95% de la gente que dice vender IA.
Los cuatro pasos
Confirma la empresa y la zona horaria
Suena administrativo y es lo más importante que vas a tocar hoy. La zona horaria manda sobre horarios y citas: mal puesta, el agente ofrece huecos a las tres de la mañana. Es el error de novato más común y el más caro en credibilidad.
Conecta un canal
Para practicar, el chat web o el correo son los más rápidos: no dependen de una cuenta de Meta. WhatsApp es el canal que de verdad importa para el negocio, y lo conectarás cuando montes uno real —es una ventana de Meta donde el dueño autoriza y escanea un código desde su app.
Configura el agente
Le pones nombre, tono e instrucciones. Las instrucciones van en el «prompt base»: quién es, qué vende, qué puede prometer y qué no. Hay un botón de «Mejorar prompt» que reescribe lo que hayas puesto con mejor estructura; úsalo, y después lee el resultado para entender qué cambió.
Cárgale el conocimiento
Sube los precios, las políticas y las preguntas frecuentes del negocio. Sin esto el agente responde con conocimiento general y se queda corto justo donde importa. La lección siguiente va entera sobre este paso.
Prueba antes de que lo vea nadie
La plataforma tiene un Playground: una conversación de prueba contra tu agente que no toca a ningún cliente real. Escríbele las cinco preguntas que más le harían a ese negocio. Si responde mal, no está roto: le falta información o le sobra ambigüedad en las instrucciones. Ajusta y vuelve a probar.
Ese bucle —probar, corregir, volver a probar— es literalmente el trabajo. No hay una parte técnica escondida más adelante que te vaya a frenar.
Elige un negocio de práctica que conozcas
No inventes una empresa genérica: monta el negocio de alguien que conozcas de verdad, porque vas a necesitar precios y políticas creíbles. Ideas que funcionan bien de práctica:
- La peluquería o barbería donde te cortas el pelo: reservas, servicios y precios.
- El restaurante de la esquina: menú, pedidos y horarios.
- El consultorio de un conocido: citas, indicaciones previas y qué hacer si el paciente no llega.
- Una tienda de barrio que vende por redes sin catálogo: cotizar a partir de una lista de precios escrita a mano.
